sábado, 27 de junio de 2009

Hétor Burke















Héctor Burke es un artista completo. Nacido en Cartago, Costa Rica, hacia 1955. Poeta y pintor, grabador, xilografista, es el representante costarricense más genuino de lo que se dió en llamar brut-art. Sus obras conceptuales en lo que a la plástica se refiere están llenas de color y contrastes cromáticos, sobre la base de una particular prepraración de las telas, con texturas y formas diversas. Su poética, por otro lado es la trasncripción de imágenes reales o irreales, como quien dice más bien, estampas palabreadas, con un colorido emotivo y paisajistico indiscutible, donde se encuentran cosas y personas, animales y paisajes, caminos y encrucijadas. Intenso, simbólico, y breve, Burke es quizá el más auténtico de los poetas costarricenses contemporáneos, nada dado a los exhibicionismos o las poses. En este país, en el que poetas y pintores son tan dados a las poses y los snobismos Burke es un aliento de originalidad y consecuencia consigo mismo y la idea del arte con que se forjó, en una tendencia un tanto anáquica.
Búfalo Azmilclero

Cuando el búfalo azmilclero se asusta
tensa su nariz afinando el viento
en delgadas fibras de noche,
sus patas enraízan
absorbiendo la obscuridad y la luz del suelo
arborizándose enorme,
sus cuernos se curvan
convirtiéndose en una espiral
que pasa por el núcleo ígneo hasta más allá del horizonte cósmico;
el viento mueve su pelambre añosos,
la frente se le esfuma en gamas de azul nocturno,
los ojos se le descargan en un rayoque calcina el frío en sus manos,
sus cejas son puertas abiertas a sí mismo.
Cuando el búfalo almizclero se asusta,
en el extremo de su mirada el grafito esgrafía,
escinde
el espacio
buscando.
Aún.
Está cansado.10.000.000 de años le pesan en la cornamenta,
petrificada como los líquenes de su pelambre.
Alguien que rasque su lomo de cargador de relojes de granito.
Cuando el búfalo almizclero se pone cursilas lágrimas se ocultan detrás de las puertas,
escribe poemas con el nombre de ellas, canta.
Está exhausto.
Solo miraba con asombro.
Ya no queda nada de su infanciasino territorio a sembrar
el basamento de la poesía.
Y un ariete para ingresar en lo genésico.…………………………………………..

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